
Él la esperaba en un bar. Hacia diez años que no se veían. Estaba nervioso, le sudaban las manos, jugaba con sus dedos.
Miraba por la ventana a cada mujer que pasaba, sin suerte.
- No cambiaste nada.- dijo una voz a sus espaldas.
Ella puso las manos en sus hombros y se acercó para darle un beso. Rebalsaba de alegría. El sentimiento era mutuo.
Él se levantó y no pudo evitar abrazarla.
- Vos estas más linda.
Y se arrepintió al instante de no tener filtro.
Pero era cierto. Estaba más linda, era toda una mujer.
Se sacó el tapado y ansiaba saber de su vida. Él sólo la miraba.
Habían podido hablar poco por teléfono, ¡siempre estaba tan ocupado! Pidieron dos cortados y una porción de torta para compartir. La misma de siempre, de ricota con pedazos de durazno. Si sus recuerdos no le fallaban, esa era su preferida y también la de él.
Verborragica como nunca, ella seguía preguntando por su vida. Él no tenía demasiado para contar. Se había casado hacía cinco años, tenía una nena de tres. Se estaba replanteando seriamente si era feliz. Seguía con sus primos en aquel monótono trabajo.
Ella, en cambio, era la mano derecha de la directora de una revista femenina muy importante. Tenía un departamento sobre Libertador y los últimos años se la había pasado viajando por el mundo. Convivió con un hombre pero la relación no había prosperado.
Él se sintió inferior. Sus sospechas de que la vida no estaba siendo lo que deseaba, se confirmaba.
Recordaron viejos tiempos, pero sobre todo lugares. Lugares en los que fueron felices, aquellos en los que se amaron. No podían creer que habían pasado tantos años sin verse, sin hablarse. ¿Qué había sucedido? Ya ni recordaban el día en el que se alejaron. Los motivos nunca iban a ser suficientes para justificar la distancia.
Las horas habían pasado sin que se dieran cuenta. Él debía regresar a su casa, lo esperaban para cenar. Lamentó la situación. Subió al auto y comenzó a golpear el volante. Con furia. Gritó. Nadie podía escucharlo, ni siquiera él mismo. Ella había sido el gran amor. Le mostraba que la vida a su lado hubiese podido ser maravillosa, pero estaba casado con Paula.
La quería mucho, muchísimo. Estaba seguro de que era la mejor madre para su hija pero ¿era la mejor mujer para él? Dudó. No había arrancado el auto aún. Estaba inmóvil. Incapaz de regresar a su casa luego de recordar, lo que era sentirse feliz. La culpa le pesaba
- Pobre Paula. – dijo en voz alta para creer que realmente sentía ese pobre Paula.
¿Era pobre Paula? Los últimos años se había dedicado a ella. A sus cursos, a su hija, a su vocación. Todo estaba primero. Todo, menos él.
Hacia tres años que no lo pasaba a buscar por la oficina para ir a tomar un café, como solían hacerlo. Ni siquiera, se interesaba en la nueva pasión que había descubierto por la literatura. Sintió que su mujer no lo conocía. La relación se había dado de una forma veloz. Medio año de novios y se fueron a vivir juntos. Tuvieron a Melani y de allí dejaron de ser pareja para pasar a ser padres. Únicamente padres.
Debía volver a su casa. Tomó
25 comentarios:
Un bello y duro relato que habla de la vida de muchos humanos.
Todo un placer.
Besos
LULU ME TRAE REMEMBRANZAS DE UNA MAÑANA EN EL MALBA...
EL MUNDO ESTA LLENO DE GENTE QUE VIVE A MEDIAS, COMO SI FUESEN ETERNOS O LA FELICIDAD FUESE ALGO TAN FACIL DE CONSEGUIR, Y LA DESECHAN Y NO LUCHAN POR LO MEJOR PARA SUS VIDAS, ESTA LLENO PERO LLENO.
Creo que todos nos hemos sentido así alguna vez, o al menos hemos tenido sentimientos parecidos... ¿cuantas veces nos habremos equivocado? ¿cuantas oportunidades hemos dejado pasar? unas cuantas....
Abrazos...
Cuando el tren se marcha siempre soñamos el maravilloso viaje que no haremos, obviando saber si descarrilló.
Bonito relato. Saludos.
La vida esta hecha para vivir a plenitud, lastimosamnte aprendimos a falsearnos a nosotros mismos y eso siempre nos traera sufrimiento, ser feliz es ser honesto contigo mismo y con los demas
¡Caramba! ¡Cómo me suena familiar esa circunstancia!Solo me bastaría cambiar la cantidad de años que estuvieron sin verse
Un beso
Un buen relato,donde la vida nos muestra ese destino contradictorio,que no nos deja vivir con plenitud...En el fondo el egoísmo humano,que quiere lo mejor para sí mismo y se olvida que en toda convivencia ha de arriesgar,ser generoso e incondicional.Ansiamos lo que no tenemos y no valoramos lo que poseemos,que en realidad es lo que nos merecemos.
Gracias por tu comentario,amiga.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso.
M.Jesús
Muchos se verían reflejados en tu escrito de hoy. Hay tantas vidas rutinarias, tantos amores idealizados.
Un besazo guapa.
Me encanto Lu, la riqueza de los detalles en las emociones.
...y el amor como todo va mutando creo, no se puede vivir escuchando solo las oberturas de las operas, por lindas que estas sean...
Que bonito, me llamo la atención tu blog, el titulo mismo es precioso..
Te sigo y te enlazo así podre leerte con mas frecuencia..
Un abrazo
Saludos fraternos..
No sirve de mucho darse cuenta de un error si se sigue en él
Algunas personas dejan pasar la vida como si fuese un carrusel que siempre gira sobre si mismo sin posibilidad de saltar de él.
Es un error
Coincido con Roch
Besos Lulu
Pd: Me alegra tu regreso
Vivo y humano.
Así lo sentí.
Saludos!
Creo que hay dos problemas diferentes en esta historia, que no tienen por qué estar necesariamente ligados.
Su vida actual le genera una sensación de vacío que depende de él intentar resolver. La idealización de un amor del pasado es consecuencia de ello, pero nunca podrá saber si hubiera sido mejor o no vivirlo.
Buena historia
Besos
Cuantas parejas hay así?
Innumerables.
Aguantando una relación que no tiene futuro.
Besos.
No hay errores. Sólo oportunidades de conocernos y aprender.
Te dejo esto de Eduardo Galeano:
Ventana sobre la utopía
Ella está en el horizonte -dice Fernando Birri-. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.
Me encanto!!! y a la vez me dio mucha tristeza por él!! siempre hay que luchar por ser feliz!!!
y tambien hay que saber encontrar el día a día la felicidad en las pequeñas cosas porque por andar mirando el cielo nos olvidamos que en el suelo se puede ser feliz!!
Felicitaciones amiguis!!
Vero
Simple lectora
que buenos comments los de chinaski y manuel, y encima nos trajo a galeano :)
Vuelan los sueños cediéndole el paso a la realidad...uff vidas sentidas como atardeceres en vez de ser auroras es triste pero..muy bueno ...me encanto!...besos
A veces hasta los más inconformistas se vuelven conformistas, pasa eso al buscar la felicidad, pasa eso cuando se cree que ya no se podrá encontrar…entonces te adaptas y piensas “Esto es estar cerca o es algo parecido”, pero a la larga te das cuenta de que el autoengaño no funciona.
Buen texto
Y cuánta gente hay así! enredada en amores del pasado, instalada en la comodidad de los días y preguntándose si realmente es feliz o si fue un estúpido al perder aquella oportunidad.
A veces el destino elige por nosotros. y tratar de llevarle la contraria, sería un error.
Abrazos hispanos.
yo soy otra lectora a quien le resulta familiar esta historia..
la vida ...
tan dura algunas veces...
felicitaciones por tusrelatos...
un abrazo
Lulu
Tienes un regalo en mi blog
Besos
Cualquier tiempo pasado fue pasado, no se puede vivir de él, ni se debe.
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