24 marzo 2010

FUERON TODOS

En una guerra los culpables siempre son dos. En nuestro país sucedió algo similar.
La época del proceso estuvo signada por victimarios, de un bando u otro.
Tanto militares como montoneros cometieron actos atroces, asesinatos sangrientos, torturas.
Cada uno defendía su ideología, ambas desembocaban en un mismo fin, cambiar al país.
El paradójico objetivo dejo en el camino a las verdaderas víctimas, hijos y familiares de militares que morían en manos de los montoneros como forma de venganza, sin tener en cuenta que cada ser humano es dueño de sus actos y que la familia no responde por las canalladas que uno de sus integrantes pueda realizar.
Los militares llegaron a torturar y matar a personas que nada tenían que ver con la agrupación, que estaban libres de culpa y cargo, unos pobres perejiles, que de lo único que se los podía acusar era de figurar en agendas de militantes, o haber tenido la mala dicha de que su nombre fuera recordado por algún secuestrado, que en pos de salvar a sus compañeros mandaban al frente a cualquier conocido.
Y quizás las peores victimas de toda esta locura, los hijos expropiados.
Ellos no sólo perdieron a sus padres y fueron alejados de sus familias también borraron su su identidad.
La historia de nuestro país se esfuerza por encontrar un bueno y un malo.
Según los gobiernos de turno, las versiones van cambiando.
Lo que refleja la realidad y la distancia de los años que ya transcurrieron, es que sólo hubo malos. Los buenos forman parte de otro capítulo.
Fueron todos. Los actores materiales, los intelectuales, los que omitieron, los que no vieron nada. Toda esa generación fue culpable de la realidad en la que estaba inmerso el país.
Fueron todos los que escribieron las páginas de la censura, de la violencia, del desconocimiento.
El mayor error cometido por los militares, fue no darle un marco legal a la situación. Los desaparecidos no tuvieron oportunidad de probar o no su inocencia en un juicio oral, como correspondía.
A los militares les toco el turno años después con la llegada de la democracia. Fueron juzgados y condenados como corresponde.
¿Cómo pensamos reconstruir un país si seguimos con viejos rencores? ¿Qué le podemos enseñar a nuestros hijos? ¿Quiénes eran los buenos y quiénes los malos? Todas utopías.
El día que nuestro país deje de buscar culpables, victimas y comience a levantarse en base a los errores cometidos, quizás estaríamos más cerca de crecer.
Pero no sucede, porque a quienes nos gobiernan les conviene seguir alimentando el odio. El crecer implica a la maduración de cada individuo que habita suelo argentino, cuanto más sabes menos te manipulan ahora cuanto menos sabes… el resultado está a la vista, tan sólo abriendo la puerta de su hogar y echando un vistazo.
¿Pero qué queremos realmente nosotros, los que día a día estamos construyendo la historia que leerán nuestros bisnietos? No estamos seguros de que esto no pueda volver a ocurrir, todavía siguen en el poder las mentalidades anticuadas que desataron la locura.
Conciencia, eso es lo que cada uno debe adoptar para reformular sus ideales y todos juntos luchar con el mismo fin, cambiar el país.


NOTA: HOY 24 DE MARZO SE CONMEMORA EN NUESTRO PAÍS EL DIA DE LA MEMORIA

5 comentarios:

MAJECARMU dijo...

Lulú,estoy de acuerdo contigo.Todos debemos tomar conciencia de nuestra responsabilidad y renovarnos por dentro..Comenzar a vivir con pensamientos nuevos,que llenen el aire de nuevas energías para que nuestros hijos vivan en un mundo mejor..
En todos los paises hemos de tomar conciencia y ser respetuosos y justos..La tierra nos está dando "toques de atención.." Todos tenemos que mejorar y evitar guerras,rencores y muertes.

Mi felicitación y mi abrazo.
M.Jesús

© Capri dijo...

Excelente exposición y declaración de intenciones.

Ojalá todos piensen como tu y vuestro país nunca vuelva a vivir una situación ni parecida.

Un abrazo.

H. Chinaski dijo...

Este es con diferencia el post de tu cuño que mas me ha gustado.
La fuerza que transmite al leerlo refleja claramente tus sentimientos hacia los acontecimientos pasados y actuales en tu país.

Desde la distancia, estoy plenamente de acuerdo contigo.

Felicidades

Besos solidarios Lulu

Alís dijo...

Precisamente porque no estamos seguros de que esto no pueda volver a ocurrir:
ni perdón, ni olvido.
Es imposible darle marco legal a una situación a todas luces ilegal y como tú soy defensora de la conciliación, del respeto y de mirar hacia el futuro, pero siempre pensé que los crímenes cometidos por los Estados son doblemente culposos, porque el Estado debe protegernos y darnos ejemplo, no todo lo contrario.
Mi cariño, hoy de forma especial, para tu país
Besos para ti

Xiomara Beatriz dijo...

Deberíamos ejercer las tres palabras como dice el post de una amiga sobre el mismo tema “ memoria …verdad y justicia” …y nunca olvidarlas mi cariño y un abrazo fuerte para ti amiga...besos